Modric cumple su palabra

“Estoy seguro de que puedo jugar a un alto nivel durante dos años más. Me gustaría terminar mi carrera en el Real Madrid, pero también dependerá del club”. Estas palabras dijo Luka Modric en La Gazzetta dello Sport el pasado 15 de junio. Ayer, tan sólo 72 horas después, pasó de las palabras a los hechos con un soberbio partido ante el Valencia, en el que refrendó sobre el campo su gran deseo, que no es otro que dejar el fútbol como icono del madridismo.

Modric acaba contrato con el Real Madrid el 30 de junio de 2021. El club le renovó por una temporada de forma automática tras ganar el Balón de Oro en 2018, poniendo fin al duopolio de Cristiano Ronaldo y Leo Messi. A día de hoy, lo normal es que el croata pueda cumplir su deseo y seguir de blanco un curso más. Luka, que en septiembre cumplirá 35 años, quiere seguir siendo importante, como demostró ante el Valencia. Volvió a ser el faro del juego ofensivo de los blancos y se mostró al nivel que le ha convertido en un jugador troncal en la reciente edad de oro del Madrid en la Champions, parte esencial de una columna vertebral en la que le acompañaron futbolistas de la talla de Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo.

Los cantos de sirena procedentes de Italia, sobre todo, parecen haberse atenuado en los últimos meses después de llegar a ser muy sonoros en los meses posteriores a su coronación como mejor futbolista del mundo por parte de France Football. En este sentido, las palabras de Luka en un medio italiano como La Gazzetta permiten aventurar que el croata parece haber desechado esa vía, salvo giro totalmente inesperado en estos momentos. Su decisión podría afectar de forma directa al futuro de Martin Odegaard, pero en este caso hay más factores que entran en juego. Esta temporada acabará más tarde que nunca y en agosto, una vez finalizadas las competiciones y tras ver cómo se resuelven las posibles salidas de jugadores Gareth Bale y James Rodríguez, será el momento de analizar en qué estado queda la plantilla y si es necesaria la vuelta del noruego, al que la Real Sociedad quiere retener a toda costa.

Mientras. Modric sigue cargándose de razones para retirarse de blanco, un anhelo que no pudieron cumplir grandes iconos del Madrid como Di Stéfano, Raúl González o el propio Cristiano. El croata, que llegó al Madrid en 2012 procedente del Tottenham a cambio de 40 millones de euros, se ha revelado como uno de los fichajes más rentables en la historia del club blanco. Su mezcla con Casemiro y Toni Kroos alumbró una medular que ya está en los libros de historia del fútbol. Pero Luka quiere más. Y ante el Valencia demostró estar en condiciones de poder cumplir su objetivo.

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