bookmark_borderModric y Valverde, a una tarjeta de la sanción o de quedar limpios

EReal Madrid salta esta noche al City of Manchester con dos jugadores a falta de una tarjeta para cumplir ciclo: Luka Modric y Fede Valverde. Con dos amarillas cada uno tras los primeros siete partidos de esta edición de la Champions, una amarilla más haría que se perdieran el partido del 15 de agosto en el caso de que el equipo de Zidane remonte.

Si no son amonestados, pasarán limpios. La UEFA, para dar el máximo equilibrio posible a esta extraña edición de sus competiciones, ha decidido que el corte de las amarillas sea en octavos en vez de en cuartos, como es norma. Así se asegura que los jugadores que vaya a la fase final lo hagan sin amenazas pendientes.

El jugador que cumpla ciclo en los partidos de octavos deberá cumplir sanción, pero en cuantos acabe esos cuatro cruces pendientes desaparecerán todas las amarillas acumuladas.

«De manera excepcional, todas las tarjetas amarillas y las sanciones de tarjetas amarillas pendientes expiran al final de los play-offs. No se trasladan a la fase de grupos. Además, todas las tarjetas amarillas expiran al completarse los octavos de final. No se trasladan a los cuartos de final», explica la UEFA en su comunicado.

El Manchester City salta al campo sin jugadores apercibidos. En cualquier caso, si un jugador ve dos amarillas esta noche se perderá seguro el partido de cuartos porque la normal de las expulsiones permanece invariable.

bookmark_borderVender, vender y vender, nada cambia en el Real Madrid tras el adiós en Champions

Dos títulos para cualquier otro equipo dan para mucho. En el Real Madrid no tanto. La vara de medir en los últimos años ha sido la Champions League y la realidad dice que la respuesta en la máxima competición ha dejado bastante que desear. Ni en la ida ni en el silencioso choque del Etihad, el equipo dirigido por Zinedine Zidane tuvo capacidad de respuesta y como consecuencia ha llegado la segunda eliminación consecutiva en octavos de final, algo que duele en un equipo que había pisado las semifinales loa ocho años anteriores.

Con Zidane confirmado en el banquillo, las expectativas de cambio de entrenador se han diluido, tras el lógico enfado de los instantes siguientes a la eliminación. No gustó la gestión hecha del partido en Mánchester, ni tampoco algunas actitudes de los jugadores, pero la conquista del título de Liga pesa más en estos momentos que cualquier otra escena vivida.

El aficionado reclama fichajes, consecuencia directa del adiós europeo y de la necesidad de ver caras nuevas. Pero los dirigentes del Real Madrid lo tienen claro y no creen que sea el momento de hacer movimientos espectaculares. La ausencia de público en los estadios va a obligar a un nuevo ajuste salarial, por lo que la llegada de jugadores no encaja moralmente.

Manda la dura situación

El planteamiento es claro: ¿Pides rebajas salariales para fichar jugadores? Ahora la idea es no hacer desembolso importante alguno, salvo que al final de este extraño mes de agosto la salida de futbolistas del actual plantel supere cualquier expectativa. La idea de obtener 180 millones de euros en traspasos sigue viva. De hecho, ya van ingresados cerca de 60 con las ventas de Achraf, Javi Sánchez, De Frutos y Dani Gómez.

Los informes deportivos que hay en el club hablan de la necesidad de agitar el árbol, de introducir variantes en el equipo, de dar aire a una plantilla que necesita algo más para poder competir en Europa. La Champions ya ha dado dos revolcones a los blancos y un tercero sería demasiado duro de digerir. No puede ser que el once titular de la próxima temporada sea el mismo o sin apenas variantes al de las últimas grandes conquistas europeas. Cuestión de edad.

La vuelta de Odegaard

Pero hay opciones de caras nuevas sin fichar. Muchas de las conversaciones giran alrededor de la figura de Martin Odegaard. Hace falta energía, savia nueva y más recursos. No es cierto que el noruego no quiera venir, lo que busca es un panorama en el que pueda competir por jugar y eso pasa por la salida de Luka Modric, jugador con una temporada más de contrato y al que van a respetar su decisión. Sea cual sea.

Tal y como confirmaron a MARCA fuentes del club blanco, la decisión sobre Odegaard llegaría días después de terminar la Champions y todo apunta a que será esta semanas cuando se sepa qué pasará con el noruego. Su llegada sería un plus de ilusión para un madridismo con ganas de verlo de vuelta y un refuerzo para un centro del campo blanco que va con lo justo.

Decisión sobre Ceballos

Lo mismo pasa con otro centrocampista. Dani Ceballos es otro de los cedidos que podría darle un cambio de cara a la medular. La continuidad de Zidane es un punto de incertidumbre en el regreso del andaluz, salvo que esa conversación que tiene pendiente con el técnico sirva para cambiar posicionamientos de uno y otro. Buen final de temporada en el Arsenal, que quiere seguir contando con el internacional español a la espera de la decisión final.

Kubo y Reinier serán cedidos en espera de que se quede alguna plaza libre de extracomunitario que ocupan ahora mismo Vinícius, Rodrygo y Militao. Preocupa en el club la situación del primero de ellos tras su sorprendente banquillazo en Mánchester. Mantienen en el club que Zidane tenía que haber gestionado mejor la segunda temporada de Vinícius, al que consideran imprescindible en próximos proyectos. Otro cosa es lo que piense el entrenador, tal y como ha demostrado en diferentes ocasiones.

Hacer caja con Reguilón

Reguilón está en venta -como Mayoral y Vallejo- salvo que Marcelo se incline por una salida, opción que por el Bernabéu no manejan como probable. El lateral del Sevilla es un valioso patrimonio del club blanco y su cotización ha subido como la espuma. Entre 25 y 30 millones es el valor del lateral. Odriozola regresará tras su cesión al Bayern para cuadrar las cuentas en el lateral derecho, una vez que Achraf fue finalmente traspasado al Inter.

El problema llega cuando se habla de las necesarias bajas que habría que dar en la actual plantilla. Sin solución alguna en los casos de James y Bale, a los que por fin esperan poder colocar de alguna manera en las próximas semanas a cambio de una buena cantidad de dinero. Pero el planteamiento con ellos es el mismo que el pasado verano: no los van a regalar. Y menos reforzando a posibles rivales.

Oferta por Jovic

Las dudas aparecen con jugadores que llevan muchos años en la plantilla, como Modric, Lucas Vázquez y algún que otro componente de la famosa ‘vieja guardia’. Casos distintos son los de Brahim y Mariano, con los que Zidane no cuenta. También está el ‘caso Jovic’. Una gran apuesta del pasado verano pero que si llega una oferta importante será estudiada, aunque eso implicaría buscar un sustituto.

Sin galácticos en el punto de mira por la situación actual, las esperanzas están puestas en que Hazard pueda brillar como se esperaba de él y sea la estrella que guíe al Madrid la próxima campaña. Tras una temporada cargada de lesiones, se sigue confiando en el bela, del que no se duda, pero al que se le ha dicho que debe iniciar la temporada de otra manera y más en forma.

bookmark_borderDespejadas todas las dudas, habrá Zinedine Zidane 2020-2021

La decisión ya está tomada. Pese a que al implicado le cuesta reconocerlo en público, habrá Zinedine Zidane 20-21. Presidente y entrenador hablaron al término del campeonato y la continuidad del técnico está asegurada. La conquista de LaLiga número 34 ha despejado cualquier duda que pudiera existir en la mente de unos y otros, por lo que el segundo proyecto del técnico seguirá adelante una temporada más.

«Zidane es una bendición para el Real Madrid», confesó Florentino Pérez una vez que el equipo blanco se proclamó campeón de manera matemática tras derrotar al Villarreal. Lo cierto es que el francés regresó a la entidad madridista y lo hizo para volver a hacer campeón al equipo blanco. Nadie lo puede discutir. Guste más o menos, con Zidane en el banquillo los éxitos y títulos se acumulan.

Zinedine Zidane tiene dos años más de contrato, pero un papel nunca ha sido un obstáculo si el ahora entrenador veía que algo no funcionaba o se le escapaba el control de la situación. No lo fue como jugador, cuando perdonó un año de contrato, no lo fue en 2018 cuando creyó que era el momento de dejar el banquillo del Real Madrid tras una temporada muy complicada en el interior del vestuario blanco.

Crédito recuperado

Ahora se siente con fuerza. Su gran objetivo de la campaña está logrado con la conquista de LaLiga, la segunda en tres temporadas completas como técnico del Madrid. Le dolía aquello del bajo porcentaje de éxito en la última década en el día a día. Quería la número 34 y la ha logrado.

Hasta llegar a la atípica celebración de la semana pasada, Zidane ha tenido que superar momentos muy complicados, los más duros desde que es entrenador. El arranque de Liga, el partido en Mallorca, el de Estambul con todo en juego, incluida su continuidad. Luego el palo de City y el paréntesis abierto por la pandemia. Pero su liderazgo del grupo junto a Ramos durante el confinamiento ha hecho posible que logre volver a poner a todos de acuerdo. Y queda la Champions League.

El técnico ya sabe que la próxima temporada la deberá afrontar con lo que tiene. Lo asume. Es más, se siente feliz, aunque es consciente de que algunos jugadores deberán aparecer menos o en circunstancias más especiales. Ley de vida. De la actual plantilla se sabe que le sobran Bale y James, que duda con Odriozola y que le gustaría seguir teniendo a sus pretorianos a su lado, con

Lucas a la cabeza.

Valora a Brahim, pero cree que debe salir del equipo y jugar. No lo tiene claro con Jovic y a Mariano le ve mejor en otro destino… De los cedidos le gusta Odegaard pero también sabe que tendría complicado jugar con Modric en la plantilla.

Todo se lo ha dicho al presidente, como también lo que le gustaría que tuviera el Real Madrid del futuro, pero tiene claro que este verano no podrá ser. Lo que sí es seguro es que Zidane será el dueño del banquillo blanco la próxima temporada.

bookmark_borderEl laberinto de Odegaard y su futuro entre Real Sociedad y Real Madrid

Martin Odegaard parecía llamado a ser jugador de la primera plantilla del Real Madrid en la próxima temporada, pero el vuelco sufrido por el fútbol por culpa de la pandemia del Covid-19, han llevado a los dirigentes del club blanco a variar el rumbo de los acontecimientos. Antes del inicio del parón de la competición, por el Bernabéu se pensaba en la salida de algunos jugadores del actual plantel de Zinedine Zidane para hacer hueco, entre otros, al noruego, pero esa posibilidad está cada día más alejada de ser posible, lo que coloca la vuelta de Odegaard en algo prácticamente descartado para el próximo ejercicio. La prioridad de los dirigentes es la de vender jugadores, pero la situación no invita al optimismo en ese sentido.

El centrocampista no se ha pronunciado, pero lo que sí tiene muy claro es que quiere jugar, que busca sentirse importante, algo que ha conseguido durante la presente temporada en la Real Sociedad, y eso a día de hoy parece algo complicado de alcanzar en el Real Madrid de Zidane, no por su calidad y sí por la amplia competencia que tendría a su lado. Los dirigentes madridistas no intuyen movimiento alguno que pueda abrir hueco alguno a la llegada de la llamada revelación de la Liga Santander.

Tres fijos

Con Valverde, Casemiro, Kroos como fijos cara al futuro, con Modric e Isco con mucha presencia para el técnico francés, algo que no tiene James, el sitio para Odegaard parece más que complicado, al menos para considerarse como titular, algo que ha hecho en el equipo donostiarra desde que se inicio la temporada, demostrando calidad y presencia en el juego. Lo tiene claro y a su edad sabe que lo fundamental para su fútbol es lo de no perder el tiempo y sí seguir acumulando minutos de experiencia sobre el verde.

La Real Sociedad se mueve inquieta respecto al futuro de Odegaard y a sus dirigentes les gustaría manejar una solución definitiva, pero lo especial del actual ejercicio, ha retrasado todo y ha dejado en suspenso muchas de las decisiones. La cesión acordada entre los dos equipos, habla de una temporada, más una segunda, pero el Real Madrid puede recuperarle en el momento en que se termine la primera de las campañas de préstamo.

Sin decisión definitiva, todo apunta a que Odegaard seguirá jugando un ejercicio más en Anoeta. El jugador se ha identificado plenamente con la vida en Donosti y con la filosofía del club donostiara, pero también tiene muy claro que quiere triunfar en el Real Madrid, club por el que fichó en el invierno de 2015, procedente del Stromsgodset y recién cumplidos los 16 años, edad límite para poder incorporarle a la plantilla blanca.

Hace unos días, el noruego no ocultó su deseo de jugar competición europea la próxima temporada. «El objetivo es la Champions League y es lo que queremos. Es un sueño para todos los futbolistas del mundo y es lo que queremos hacer el año que viene», comentó en rueda de prensa y dejando patente su plena identificación con el proyecto que inició el pasado verano y que por el momento le ha llevado a la final de Copa y a colocar a la Real Sociedad en puestos de europeos.

La confianza del Real Madrid hacia el jugador es total y absoluta. Creen en él, pero también tienen claro que debe regresar a la que es su casa en el momento en el que panorama en el centro del campo blanco esté más despejado. La solución, pronto.