bookmark_borderJovic empieza con mal pie

A Jovic el inicio de esta temporada 2020-21 le va a pillar con el paso cambiado. El delantero del Real Madrid llega al arranque de curso fuera de forma y con molestias en un pie, lo que le obligó a trabajar dos días en el gimnasio y, de momento, otros dos junto al resto de futbolistas en procesos de recuperación o puesta a punto (Asensio, Hazard, Odegaard…). No pudo estar disponible en la visita del Getafe a Valdebebas del martes, el único amistoso del Real Madrid en esta pretemporada, y ya lleva retraso en un curso en el que necesita convencer a Zidane y al club de que no se equivocaron con él, tras una primera campaña muy gris.

De primeras, se incorporó a la pretemporada tarde al ser convocado con su selección nacional (otros jugadores, como Modric u Odegaard, renunciaron para poder empezar antes su preparación de blanco); su retorno con Serbia es una buena noticia, prueba de que ha cerrado heridas con el entrenador Tumbakovic (que el curso pasado fue muy crítico con él: “El problema de Jovic es Jovic”), pero el parón internacional no le deparó ninguna alegría más: ni un minuto entre los dos partidos ante Rusia y Turquía, en los que Mitrovic, ariete del Fulham, le ganó la partida las dos veces. A su regreso a Madrid, muy lejos del mejor punto de forma físico, completó cuatro sesiones con el grupo antes de sentir molestias en uno de sus pies.

El pie derecho de Jovic

El Real Madrid no ha emitido parte médico en relación al balcánico ni especifica en qué pie sufre Jovic sus molestias (cada vez más superadas; ya lleva dos sesiones tocando balón). En el aire queda la posibilidad de que sean en el derecho, que se rompió durante el confinamiento y que generó una divergencia de versiones: el Madrid explicó que la lesión llegó mientras se entrenaba en su domicilio de Belgrado (a donde se desplazó en plena cuarentena blanca, tras el positivo de Thompkins, de la sección de baloncesto); la prensa serbia informó de una caída desde una terraza como motivo de la fractura.

A tres días del debut blanco en Liga en Anoeta ante la Real Sociedad (domingo 20, 21:00 horas, Movistar LaLiga), todo hace indicar que Jovic no estará disponible para empezar a voltear su situación en el Madrid. El exdelantero del Eintracht, donde brilló en la temporada 2018-19 (27 goles y 7 asistencias), sabe que necesita empezar a justificar la apuesta del Madrid por él, que conllevó el desembolso de 60 millones de euros hace ahora algo más de un año. Tras una primera campaña decepcionante (dos goles y dos asistencias en 806 minutos), Jovic es consciente de que, si no hay una mejora sustancial en su rendimiento, el Madrid le buscará una salida el próximo verano. Todo depende de él.

bookmark_borderIncombustible Modric

Luka Modric no tiene fin. El centrocampista croata cumple hoy 35 años, a las puertas de arrancar la que será su novena temporada vistiendo la camiseta del Madrid (suma 343 partidos), una campaña en la que apunta a ser uno de los principales protagonistas. Zidane no mira el DNI de Modric y el propio jugador tampoco lo hace: viene de firmar su temporada más goleadora desde que aterrizó en la capital.

Modric cerró el curso 2019-20 con cinco goles, algunos de peso como ante la Real Sociedad en el Bernabéu, en Liga, o frente al Valencia en las semifinales de la Supercopa de España celebrada en Arabia Saudí. Pese a su buen disparo de media distancia y constante presencia en la frontal, Modric no se venía distinguiendo en Madrid como un gran goleador: apenas había alcanzado los cuatro goles en las dos campañas anteriores.

Modric, gol y asistencia

La desastrosa temporada 2018-19 dejó varios damnificados, Modric entre ellos, pero el croata se rebeló con goles, a lo que añadió además ocho asistencias, su segunda mejor marca en el Madrid, sólo superada por las nueve que repartió en la 2013-14, el curso en el que se levantó la Décima. Y eso que la pasada temporada dejó ver el inicio del relevo: fue el año deportivo en el que menos minutos jugó de blanco (2.628’), exceptuando la 2014-15 en la que apenas disputó 2.002’ debido a dos lesiones de larga duración que le hicieron perderse los tramos central y final del curso.

Cuando estuvo sano, Ancelotti tiró de él. Con Zidane siempre había superado los 3.000 minutos, pero en la 2019-20 el marsellés vio en el ascenso de Fede Valverde la oportunidad perfecta para dosificar a Modric y sacar lo mejor de él en los momentos adecuados. Fue importante en la consecución del título de Liga (ocho titularidades en las últimas once jornadas), aunque el Madrid demostró que puede mantenerse a flote sin él: no salió de inicio en los dos Clásicos y en uno de los tres derbis disputados.

Lejos de mostrar signos de agotamiento, Modric terminó la 2019-20 pleno de fuerza y del mismo modo ha comenzado la pretemporada de la 2020-21, en la que renunció a jugar con Croacia dos partidos de la Liga de Naciones (ante Portugal y Francia) para quedarse trabajando en Valdebebas a las órdenes de Zidane. A sus 35 años recién cumplidos, el genio de Zadar ha priorizado al Madrid, consciente de que su momento con su selección llegará más adelante, en la Eurocopa del próximo verano y el Mundial de Qatar 2022.

El futuro de Modric

En cuanto al futuro de Modric, no hay nada escrito. Ni en un sentido ni en otro. El croata terminaba contrato en junio de 2020, pero la consecución del Balón de Oro en enero de 2019, tras su brillante paso por el Mundial de Rusia 2018, activó una cláusula por la cual su vinculación se extendía un año más, hasta 2021. En agosto de 2018, el Inter de Milán pretendió llevárselo gratis, apelando a que el Madrid le diese la carta de libertad en agradecimiento por los méritos acumulados.

Florentino Pérez, en persona, frenó esa tentativa y confirmó con Modric que sus caminos andarían parejos, al menos, hasta que el croata roce los 36 años. Cuando acabe la presente temporada se estudiará la posibilidad de una ampliación si todas las partes así lo desean. Modric sabe que cuenta con el beneplácito de Zidane y con la bendición del presidente, que le fichó en el verano de 2012 tras una tensa negociación con el Tottenham para cumplir con el deseo del entonces técnico, José Mourinho. Ocho años y 17 títulos después, sigue en pie Modric con sus 35 veranos a la espalda.

bookmark_borderFuga de talento en LaLiga

La salida de Messi supondría un duro varapalo a LaLiga como marca global. «El impacto de la salida de Cristiano fue casi nulo para la Liga, si se fuera Messi, lo notaríamos bastante porque es el mejor jugador de la historia del fútbol», dijo en junio Javier Tebas en RAC1. El portugués y argentino coincidieron en España nueve años, entre 2009 y 2018. En ese tiempo se repartieron cuatro Balones de Oro cada uno y dejaron una rivalidad de leyenda al estilo de Federer vs Nadal, Ali vs Fraizer Messi, Larry Bird vs Magic Johnson, Rossi vs Márquez o Prost vs Ayrton Senna. Actualmente, según la lista Forbes de deportistas mejores pagados en 2020, Cristiano ocupa el segundo lugar, por detrás de Roger Federer, y Messi, el tercero, dejando atrás a Neymar, LeBron James, Curry, Durant o Tiger Woods.

Más allá de los números económicos que puedan estar haciendo ahora mismo en Italia para traer a Messi, como ocurrió con Cristiano hace dos años, la salida del argentino nos dejaría otra realidad difícil de digerir para nuestro fútbol. Al varapalo de no contar con ningún equipo español en semifinales de la Champions este año, algo que no ocurría desde 2007, habría que añadir la fuga progresiva de talento. LaLiga lleva perdiendo estrellas desde hace tres años, justo cuando Neymar abandonó el Barça por 222 millones de euros. Cada año nos abandonan más jugadores con caché durante esta época estival. Si tomamos como referencia el valor actual de cada futbolista, según el portal Transfermarkt (especializado en la cotización de los futbolistas), el valor conjunto de los futbolistas que salieron de LaLiga con más renombre, en la 2017-18, asciende a 226 millones de euros; la cotización global de los que salieron en la 2018-19 sube hasta 351,2M€; y el precio actual de los que abandonaron la competición nacional se eleva hasta los 429,5M€.

«¿Perderá atractivo el torneo?», preguntan desde Argentina
«Antoine Griezmann, Sergio Ramos, Luka Modric, Eden Hazard, Karim Benzema, Joao Felix y Diego Costa. Todos entre los tres más poderosos. Ahora ¿son figuras de primer nivel?», se preguntan en Olé. Llevamos años diciendo que somos la mejor Liga del mundo, pero ya no sólo nos quitan jóvenes jugadores desde la Premier (Ferran Torres), sino también la Bundesliga (Lucas), la Serie A (Fabián Ruiz) o la Ligue 1 (Pablo Sarabia). Más fáciles de aceptar son las salidas a Oriente Medio (como las de Banega o Cazorla) en busca de un retiro dorado, pero también nos queda la sensación de que podrían haber seguido dando lustre a LaLiga uno o dos años más sin problemas. Sin Messi, el panorama pinta en bastos. Por ejemplo, en el equipo ideal de la UEFA el año pasado sólo había dos futbolistas del campeonato español (Messi y De Jong, teniendo en cuenta que los principales méritos del último fueron con el Ajax). En el año 2016, en cambio, ocho de los once jugadores militaban en clubes de nuestro país (Messi, Cristiano, Griezmann, Iniesta, Kroos, Modric, Ramos y Pique) y en 2015, siete (Messi, Neymar, Cristiano, James, Iniesta, Piqué y Ramos). Y en la Selección nueve de los 24 jugadores de la última convocatoria de Luis Enrique juegan en ligas foráneas (Kepa, De Gea, Eric García, Fabián Ruiz, Thiago Alcántara, Rodrigo Hernández, Dani Olmo, Adama Traoré y Ferran Torres).

El problema es que el adiós de Messi podría provocar un efecto dominó. Sin ir más lejos, el uruguayo Luis Suárez, que podría ser otra de las grandes bajas del nuevo Barça de Koeman. Y durante el mercado veraniego siempre hay cantos de sirena de la Premier a la estrella del Atlético, Jan Oblak. El PSG y el Arsenal están tentando a Thomas. Saúl siempre ha gustado en Old Trafford. Así que si Real Madrid, Barça y Atlético tienen dificultades para retener a sus estrellas, para los equipos del siguiente vagón de cola resulta ciencia ficción mantener a grandes cracks. El Sevilla vendió el pasado a sus estrellas (Ben Yedder, Muriel y Sarabia), pero ha mantenido el orgullo español, conquistando la Europa League, y dejando a nuestra Liga como la mejor competición en Europa en el ránking de la UEFA del último lustro. Pero el Valencia, en cambio, es una ruina porque se está deshaciendo de sus mejores jugadores. Y otros, como Athletic, o Betis, hasta vieron con buenos ojos la lluvia de millones por jugadores como Kepa, Laporte o Fabián Ruiz. A continuación repasamos los nombres más mediáticos de las bajas más sensibles de LaLiga, durante estos tres últimos años, gracias a la idea que lanzó nuestra analista de cabecera, Álvaro Benito, en la Cadena SER y que sirvió para impulsar este reportaje: «Lo de Messi es una tragedia para el Barça y para el fútbol español. La fuga de talentos de estos años es evidente y es lo que más preocupa».

bookmark_borderModric se gana seguir

Modric es el ejemplo de que las cosas no son como empiezan, sino como acaban. Hablar de su renovación en septiembre era muy diferente a hacerlo ahora: había cumplido 34 años, las lesiones le azotaban, no tenía regularidad y su fútbol no convencía. Era como si al haber ganado el Balón de Oro se hubiese relajado. Pero ahora todo ha cambiado. Su nivel poscuarentena ha sido sobresaliente, convirtiéndose en una de las principales explicaciones para que el Madrid lograse el histórico ’11 de 11′ liguero. Ha vuelto.

Y a su mejor nivel se antoja complicado decirle que no a una renovación (acaba contrato en junio de 2021). El interés del Inter en navidades de 2018 hizo al Madrid tener que subir su puja para mantenerlo: le convenció ofreciéndole una ficha de galáctico y convirtiéndolo en uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla, junto a Bale y Ramos. Pero ahora el contexto es diferente y lo sabe. Su fútbol es exquisito, pero va rumbo a los 35 y es lógico que el Madrid ya sopese alternativas. Luka se adapta a esa tesitura sin rechistar. Quiere ser una solución y no un problema, por lo que aceptaría bajarse el sueldo para dar aire económicamente al club y continuar.

Él quiere seguir y se lo ha ganado. Sólo se ha perdido dos partidos en el tramo final de temporada: ante el Espanyol por acumulación de tarjetas y contra el Leganés (jornada 38) por descanso. En los demás ha tenido minutos y muchos como titular. Para ser más concreto, en todos ha salido de inicio salvo en el Reale Arena. Se encuentra bien físicamente y técnicamente, pero le ha costado. Todo empezó a torcerse en la jornada 1, cuando se marchó expulsado en Balaídos (roja directa para algunos muy rigurosa). Entre la jornada 2 y la 10 sólo jugó 100′, siendo titular una vez y perdiéndose cuatro partidos por molestias y sanciones. La misma cruz tuvo en Champions: no jugó ante el PSG (jornada 1) y Galatasaray (jornada 3). Además, no ha sido titular en ninguno de los dos Clásicos este año, saliendo en ambos para jugar 10′. Demasiadas semanas en la enfermería.

Su ausencia abrió la puerta a Valverde, que se acabó asentando a lo grande. Tanto, que el madridismo llegó a sopesar el fin de Modric. Pero eso le hizo despertar. A partir de la jornada 11 participó absolutamente en todos los partidos de Liga hasta la 32, cuando tuvo que parar por acumulación de amarillas. Causa de fuerza mayor. Progresivamente fue de menos a más hasta recordar a ese capitán que llevó a una humilde Croacia a soñar con ganar un Mundial: al final ha sellado una media de 49 pases acertados por partido esta temporada.

Como goleador, cinco tantos: tres en Liga, uno en Champions y uno en Supercopa de España. En total, 2.631′ entre todas las competiciones, siendo el noveno jugador de la plantilla con más minutos, por delante de hombres como Marcelo (1.854′), Vinicius (1.817′) o Hazard (1.545′). La jerarquía y autoridad que desprende en la medular son marca propia. Zidane, a su mejor nivel, le considera indiscutible y así lo ha reflejado en las alineaciones. Ante el City, la noche clave, fue titular (se marchó sustituido en el 83′). No fue su mejor partido, pero tampoco lo fue del Madrid en general.

La sombra de Odegaard acecha

El noruego está opositando a relevo natural y aprieta con fuerza. El Madrid ya ha comunicado a la Real Sociedad que romperá el pacto de cesión para recuperarlo inmediatamente, de forma que la cesión será de un año y no de dos, como estaba apalabrado. Zidane lo quiere ya, esta campaña, por lo que será coetáneo con Luka. El croata acaba contrato la próxima temporada y Martin apunta a ser su relevo, pero también existe la opción de apostar por una transición suave. Que Modric siga paralelamente con Odegaard un par de años más y poco a poco la juventud vaya abriéndose paso. Pero deberá ser por méritos propios, porque Luka no parece tener muchas ganas de dar un paso al lado. «Un crack siempre quiere jugar», se dice en le gremio.

Valorado en 12 millones

Según Transfermarkt, el croata está valorado sólo en 12 millones de euros. Su edad, 34 años, clave para que el portal considere que la inversión en su fichaje, a estas alturas, no debería ser alta. Pero la edad es sólo un número. Luka parece tener fútbol para rato y ganas de continuar vistiendo la camiseta blanca. En las manos del club está prolongar su vinculación, al menos, un par de temporadas más. Él, por fútbol, se ha ganado seguir.

bookmark_border«Cuando estamos metidos, somos muy difíciles de batir»

Zidane compareció tras concluir el encuentro para dar sus primeras impresiones de la victoria del Real Madrid ante el Valencia, con un doblete de Benzema y un tanto de Marco Asensio, que volvió a jugar después de casi 11 meses.

Victoria con mucho valor: «Todos los partidos son complicados y más contra un rival como el Valencia, muy fuerte, que en la primera parte entró muy bien, corriendo mucho. Pero estoy contento cómo manejamos todo el partido. La segunda parte fue mejor en todo. Son tres puntos merecidos».

El otro día, enfadado: «Esta vez se puede decir que fuimos superiores. Contra el Eibar fuimos mejores en la primera y peor en la segunda. Sabemos que tenemos que cuidar los detalles. Cuando estamos concentrados y metidos somos muy difíciles de batir».

Gol anulado al Valencia: «No he visto la jugada. Pero hay un árbitro y no me meto, porque es una labor complicada. Él ha visto la jugada y lo ha pitado».

Benzema: «El primer gol empieza con Sergio Ramos, después Modric y la jugada, finalizada con Hazard y Benzema, es muy bonita. El segundo, a los que nos gusta el fútbol, es muy bonito, y además él no es zurdo y la mete en la escuadra directamente. Y luego el gol de Marco, que me alegro mucho por él, por su vuelta. Es una noche muy bonita».

Consignas a Asensio: «Le digo que disfrute después de tanto tiempo. Ha marcado nada más salir. Le digo también que está preparado para jugar y lo ha demostrado en 15 o 20 minutos».

Gesto con Unzué: «Le mandamos lo que ponía en la camiseta, un gran mensaje de ánimo. Yo lo conozco muy bien esto, porque soy padrino contra el ELA. Le mandamos todo nuestro apoyo, estamos con él, y ojalá salga adelante».

Zidane, en conferencia de prensa

Asensio: «Significa mucho para él y para nosotros. Estamos contentos de verlo en el terreno de juego. Han sido ocho meses, así que nos alegramos de verle marcar un golazo en la primera jugada».

Obligar al Barcelona. «Es importante lo que hacemos nosotros. Tres puntos ante un rival muy importante, que jugó muy bien en el primer tiempo, con mucho ritmo. Nosotros lo hemos hecho muy bien, los jugadores pueden estar muy satisfechos, son los que juegan y pelean. Es una victoria muy merecida».

¿Cómo vio el gol anulado al Valencia?: «Creo que es lo que dice el árbitro. Ha tomado la decisión, ha mirado la jugada en el VAR y ya está. Es una decisión complicada, yo no me meto en esas cosas».

No ha agotado los cambios: «Cada partido tiene su historia y hoy ha sido así. Hicimos dos cambios, el otro día cinco. Al final nos ha salido bien y eso es lo más importante. Seguramente en otro partido vas a necesitar hacer más cambios. No tienes que hacer cinco sí o sí, te lo dice el partido».

Marco Asensio y el golazo de Benzema. «El gol ha sido un golazo de Karim. De volea y con la zurda. Me alegro por su gol. De Marco, ni te digo. Después de ocho meses, sólo el hecho de entrar en el campo ya era para estar muy contento. Marcar a la primera, significa que ya está metido y que tiene calidad para ello. Me gustaría destacar la calidad de todos, incluso de los que no juegan. Trabajamos todas las semanas y vamos a necesitar a todos. Faltan nueve partidos y tenemos que seguir. Tenemos un partido importante el domingo en San Sebastián».

¿Está el equipo dónde quiere?: «Físicamente veo al equipo muy metido y, al final, es el comportamiento de todos. Estamos donde queremos. Pero hay que seguir».

¿Es la mejor versión de Hazard?: «Son opiniones. Es verdad que ha sido su partido. Ha jugado 75 minutos. Parece que está cansado, pero de repente coge el balón y lo hace bien. Nos alegramos de que esté con nosotros porque tiene mucha calidad».

Cuatro centrocampistas juntos. «No es por jugar contra el Valencia. Me ha gustado la posición diferente de Modric. Ha interpretado muy bien el juego entre líneas. La primera jugada y el gol que hacemos son por eso. La jugada entre Luka, Hazard y Benzema».

Siguiente jornada para asaltar el liderato. «Dependemos únicamente de lo que nosotros vamos a hacer. No me meto en la cabeza lo que hacen otros. Voy a ver el partido del Barcelona con el Sevilla, pero no me meto en la cabeza que el Barcelona va a fallar ahí. Sabemos la situación».

bookmark_borderEl alirón de Modric en Málaga: «¿Dónde está el trofeo?»

La Liga número 33 tuvo sabor a pescaíto y espeto. La celebró el Real Madrid de Zidane en La Rosaleda, donde los fieles del Málaga y los madridistas (muy numerosos allí por la tradición merengue con Juanito y Fernando Hierro) se mezclaron en una tarde de fiesta. Ese 21 de mayo de 2017 el Madrid necesitaba la victoria como fuese (un pinchazo y un triunfo del Barça sobre el Eibar en el Camp Nou hubiese metido el título en el puente aéreo), por lo que Cristiano, quién iba a ser, despejó los miedos con un gol a los dos minutos de partido. Después puso su rúbrica Benzema para asegurarse que su compatriota Zizou levantase un trofeo que le supo a gloria: «Ya sé que la Champions es muy importante y más para este club, pero esta Liga es el título que me ha hecho más feliz. La Liga es lo más importante de todo».

Una afirmación que sorprendió incluso a la afición blanca, más acostumbrada a presumir de Champions (13) que de títulos nacionales. Pero la anécdota de aquel alirón número 33 aconteció cuando sobre el césped empezaron los rituales del campeón. Luka Modric y Gareth Bale se acercaron a sus compañeros y les preguntaron con total ingenuidad: «¿Dónde está el trofeo de campeones?». Un empleado del club les sacó pronto del error. «Aquí se entrega el trofeo en la primera jornada en casa de la temporada siguiente».

Cristiano, que estaba por allí, mostró también su decepción: «Es una jodida broma». La verdad es que es un error hacerlo así y ya se ha empezado a cambiar. Es lógico el desconcierto de Modric y de Bale porque en las ligas de Croacia y de Gales se entrega la ‘ensaladera’ de campeón sobre el mismo césped. Y si hay un posible campeón en dos estadios se hacen dos réplicas para que nadie se quede con las ganas. Eso sí, la fiesta siguió igual sobre una Rosaleda más madridista que nunca, pero sin trofeo de Liga…