bookmark_borderAprobados y suspensos del Real Madrid: otra vez Ramos…

Courtois. Hizo su milagro de cada día, sacándole con 0-0 en el 7′ un cabezazo a bocajarro a Sanabria. El 1-1 le era imposible y en el 2-1 debió hacer más. Luego, en el 76′, voló para impedir el 3-2 de William Carvalho.

Carvajal. Cortó por los pelos, nunca mejor dicho, en el 30′ un buen centro y dio el pase que acabó en el 2-2, de Emerson en propia puerta.

Varane. De nuevo el mejor en defensa, sacando su trabajo y haciendo el de sus compañeros en varias ocasiones. Taponó a Fekir en el 4′ y se cruzó muy bien, en el área y fuera, en el 32′ y en el 51′.

Ramos. Sufrió continuamente al salir de posición. En el 15′ perdonó lo que nunca perdona, un gol fácil, en el 68′ mereció marcarlo con una falta que se marchó fuera por muy poco y en el 82′, de penalti a lo Panenka, se desquitó. Y van 22 penas máximas consecutivas para dentro. Una diana especial, además, por el rival y por conseguir ser el tercer jugador que ve puerta en 17 temporadas seguidas en la historia de Primera.

Mendy. El nuevo esquema, con dos delanteros, le invitaba a un ida y vuelta continuo y respondió en el primer periodo. En el 6′ tuvo la primera de la noche, pero se enredó en el recorte y su tiro fue defectuoso.

Valverde. Enérgico y con presencia en todo el campo, aunque Zidane siga escorándole en la derecha. Su gol en el 14′, en funciones de ‘9’, le sirvió de mensaje: ha perdido algo de protagonismo y quiere recuperarlo. También ayudó a crear el 2-2, abriendo para Carvajal, e insistió por la banda.

Casemiro. Suplente ante la Real, estuvo flojo en el cuerpo a cuerpo y torpe con el balón. Perdió el duelo aéreo con Mandi en el 1-1. En el 6′ habilitó bien a Mendy, que no finalizó en condiciones.

Kroos (cambiado en el 45′). Un error suyo en la entrega originó el 2-1. Antes de ser sustituido, muy pegado al descanso por lesión, anduvo cerca de asistir a Benzema.

Odegaard (cambiado al descanso). Sigue sin soltarse, jugando como si tuviera que pedir permiso. Le dejaron en un dos contra uno en el córner del 1-1 y no siguió a William Carvalho en el 2-1.

Benzema. Mareó a Álex Moreno hasta encontrar el hueco para conectar con Valverde en el tanto del uruguayo. Volvió a exhibir su catálogo de movimientos, aún más liberado por la presencia de Jovic. Se le hizo tarde en el 45′, incomprensiblemente tampoco remató en el 71′ y tampoco afinó en el descuento, pero antes había forzado el autogol de Emerson y puesto a Jovic delante de Joel.

Jovic (cambiado en el 72’). Sorprendentemente titular, pasó de puntillas por la primera mitad y se activó en la segunda. Ahí dejó un disparo rechazado en el 61′ y cinco minutos después propició la roja a Emerson.

También jugaron:

Modric (salió en el 45′). Asumió la responsabilidad en la circulación, clarividente como es costumbre en él.

Isco (salió tras el descanso). Con poca incidencia, casi sentencia desde el corazón del área en el 84′, pero se estrelló en Joel.

Mayoral (salió en el 72′). Sus dos primeras intervenciones fueron sendos fuera de juego. Provocó el penalti del 2-3, motivo suficiente para que Zidane continúe sopesando cerrarle la puerta de salida.

bookmark_borderZidane, pulso con el ‘nueve’

Ha bastado un partido para que quede al descubierto que la carencia de gol puede ser un problema y que hay falta de sintonía entre Zidane y la directiva en este tema. Ahora hay cuatro delanteros en la plantilla: Benzema, Jovic, Mayoral y Mariano. A Zidane sólo le vale el primero. Y en Anoeta lo escenificó sin pudor. Con 0-0, utilizó los dos últimos cambios para dar entrada a Marvin y Arribas, y Mariano y Jovic, que viajaron, ni siquiera saltaron a calentar.

Si Zidane ha demostrado algo desde que llegó al Madrid, que es un hombre de pocas palabras y grandes gestos. No le ha temblado el puslo para tomar decisiones y sentar a vacas sagradas como Marcelo, Modric o Kroos. Pero no es tan habitual en él que mande mensajes contundentes ante los medios. En la previa del partido ante la Real lo hizo: «Hasta el 4 de octubre, todo es posible en cuanto a entradas y salidas». Contradijo así el mensaje tantas veces filtrado por el club este verano sobre que no habrá fichajes.

Zidane no ha sacado las patas del tiesto muchas más veces. Sólo se le recuerdan dos. La primera, eso sí, fue precisamente cuando el club decidió vender a Morata al Chelsea en 2017. «Si se va, falta un delantero», dijo cuando el club había dejado claro que no ficharía otro 9. La segunda vez que se significó contradiciendo lo dicho por el club fue en el caso Kepa. El Madrid lo tenía cerrado y le dejó escapar después de que el técnico mostrara su desaprobación en público: «No necesito otro portero».

Ya menos beligerane, pero al menos sí insistente, estuvo Zidane en su petición de que le trajeran a Pogba: «Me gusta, es un jugador muy bueno…», subrayó en 2016, para recordarlo en 2019: «¿Si Pogba quiere venir, por qué no va a hacerlo…?».

Los números cantan.

Que el Madrid se ha quedado huérfano de gol resulta una obviedad. La pasada campaña marcó 99 en 51 partidos (1,9 de media) y la anterior 101 en 69 (1,8). Las dos, ya sin Cristiano en el equipo. En las dos anteriores temporadas (las últimas con el portugués), por ejemplo, marcó 170 goles en 60 encuentros (2,8) y 152 en 62 (2,5). La diferencia lo dice todo: faltan los 50 goles del luso… El primer año sin Cristiano el Madrid se quedó sin posibilidad de ganar títulos en marzo… El segundo (la pasada campaña) Zidane tuvo que volver por sorpresa y blindar a su Madrid para convertirlo en uno de los menos goleados de la historia para ganar una Liga que, antes del coronavirus, parecía muy lejana.

Desde el club intentan transmitir tranquilidad y recuerdan que aún faltan Hazard y Asensio. Pero por lesiones u otras cuestiones, Hazard se quedó en un gol la pasada campaña y Asensio, que ya va a cumplir su quinto ejercicio en el Madrid, nunca ha marcado más de 11. Por otro lado, «con el 4-3-3 o el 4-2-1 que suele utilizar Zidane, el delantero que venga siempre será suplente», razonan.

El empate de Anoeta y lo dicho por Zidane ha puesto en marcha a la entidad en la búsqueda de nueves experimentados que puedan venir a precio de saldo, como sucedió con Adebayor. Se piensa en Dzeko (pero acecha la Juve) o Cavani (cobra mucho), en Falcao (nunca gustó al presidente) o Aubameyang (quedaba libre pero el Arsenal le acaba de renovar). Pero si no siguen los malos resultados aguantará. En los planes de futuro está Mbappé (2021) y Haaland (2022, cuando el Borussia acordó con Raiola su salida). Pero Zidane no puede esperar.

bookmark_borderJovic empieza con mal pie

A Jovic el inicio de esta temporada 2020-21 le va a pillar con el paso cambiado. El delantero del Real Madrid llega al arranque de curso fuera de forma y con molestias en un pie, lo que le obligó a trabajar dos días en el gimnasio y, de momento, otros dos junto al resto de futbolistas en procesos de recuperación o puesta a punto (Asensio, Hazard, Odegaard…). No pudo estar disponible en la visita del Getafe a Valdebebas del martes, el único amistoso del Real Madrid en esta pretemporada, y ya lleva retraso en un curso en el que necesita convencer a Zidane y al club de que no se equivocaron con él, tras una primera campaña muy gris.

De primeras, se incorporó a la pretemporada tarde al ser convocado con su selección nacional (otros jugadores, como Modric u Odegaard, renunciaron para poder empezar antes su preparación de blanco); su retorno con Serbia es una buena noticia, prueba de que ha cerrado heridas con el entrenador Tumbakovic (que el curso pasado fue muy crítico con él: “El problema de Jovic es Jovic”), pero el parón internacional no le deparó ninguna alegría más: ni un minuto entre los dos partidos ante Rusia y Turquía, en los que Mitrovic, ariete del Fulham, le ganó la partida las dos veces. A su regreso a Madrid, muy lejos del mejor punto de forma físico, completó cuatro sesiones con el grupo antes de sentir molestias en uno de sus pies.

El pie derecho de Jovic

El Real Madrid no ha emitido parte médico en relación al balcánico ni especifica en qué pie sufre Jovic sus molestias (cada vez más superadas; ya lleva dos sesiones tocando balón). En el aire queda la posibilidad de que sean en el derecho, que se rompió durante el confinamiento y que generó una divergencia de versiones: el Madrid explicó que la lesión llegó mientras se entrenaba en su domicilio de Belgrado (a donde se desplazó en plena cuarentena blanca, tras el positivo de Thompkins, de la sección de baloncesto); la prensa serbia informó de una caída desde una terraza como motivo de la fractura.

A tres días del debut blanco en Liga en Anoeta ante la Real Sociedad (domingo 20, 21:00 horas, Movistar LaLiga), todo hace indicar que Jovic no estará disponible para empezar a voltear su situación en el Madrid. El exdelantero del Eintracht, donde brilló en la temporada 2018-19 (27 goles y 7 asistencias), sabe que necesita empezar a justificar la apuesta del Madrid por él, que conllevó el desembolso de 60 millones de euros hace ahora algo más de un año. Tras una primera campaña decepcionante (dos goles y dos asistencias en 806 minutos), Jovic es consciente de que, si no hay una mejora sustancial en su rendimiento, el Madrid le buscará una salida el próximo verano. Todo depende de él.

bookmark_borderVender, vender y vender, nada cambia en el Real Madrid tras el adiós en Champions

Dos títulos para cualquier otro equipo dan para mucho. En el Real Madrid no tanto. La vara de medir en los últimos años ha sido la Champions League y la realidad dice que la respuesta en la máxima competición ha dejado bastante que desear. Ni en la ida ni en el silencioso choque del Etihad, el equipo dirigido por Zinedine Zidane tuvo capacidad de respuesta y como consecuencia ha llegado la segunda eliminación consecutiva en octavos de final, algo que duele en un equipo que había pisado las semifinales loa ocho años anteriores.

Con Zidane confirmado en el banquillo, las expectativas de cambio de entrenador se han diluido, tras el lógico enfado de los instantes siguientes a la eliminación. No gustó la gestión hecha del partido en Mánchester, ni tampoco algunas actitudes de los jugadores, pero la conquista del título de Liga pesa más en estos momentos que cualquier otra escena vivida.

El aficionado reclama fichajes, consecuencia directa del adiós europeo y de la necesidad de ver caras nuevas. Pero los dirigentes del Real Madrid lo tienen claro y no creen que sea el momento de hacer movimientos espectaculares. La ausencia de público en los estadios va a obligar a un nuevo ajuste salarial, por lo que la llegada de jugadores no encaja moralmente.

Manda la dura situación

El planteamiento es claro: ¿Pides rebajas salariales para fichar jugadores? Ahora la idea es no hacer desembolso importante alguno, salvo que al final de este extraño mes de agosto la salida de futbolistas del actual plantel supere cualquier expectativa. La idea de obtener 180 millones de euros en traspasos sigue viva. De hecho, ya van ingresados cerca de 60 con las ventas de Achraf, Javi Sánchez, De Frutos y Dani Gómez.

Los informes deportivos que hay en el club hablan de la necesidad de agitar el árbol, de introducir variantes en el equipo, de dar aire a una plantilla que necesita algo más para poder competir en Europa. La Champions ya ha dado dos revolcones a los blancos y un tercero sería demasiado duro de digerir. No puede ser que el once titular de la próxima temporada sea el mismo o sin apenas variantes al de las últimas grandes conquistas europeas. Cuestión de edad.

La vuelta de Odegaard

Pero hay opciones de caras nuevas sin fichar. Muchas de las conversaciones giran alrededor de la figura de Martin Odegaard. Hace falta energía, savia nueva y más recursos. No es cierto que el noruego no quiera venir, lo que busca es un panorama en el que pueda competir por jugar y eso pasa por la salida de Luka Modric, jugador con una temporada más de contrato y al que van a respetar su decisión. Sea cual sea.

Tal y como confirmaron a MARCA fuentes del club blanco, la decisión sobre Odegaard llegaría días después de terminar la Champions y todo apunta a que será esta semanas cuando se sepa qué pasará con el noruego. Su llegada sería un plus de ilusión para un madridismo con ganas de verlo de vuelta y un refuerzo para un centro del campo blanco que va con lo justo.

Decisión sobre Ceballos

Lo mismo pasa con otro centrocampista. Dani Ceballos es otro de los cedidos que podría darle un cambio de cara a la medular. La continuidad de Zidane es un punto de incertidumbre en el regreso del andaluz, salvo que esa conversación que tiene pendiente con el técnico sirva para cambiar posicionamientos de uno y otro. Buen final de temporada en el Arsenal, que quiere seguir contando con el internacional español a la espera de la decisión final.

Kubo y Reinier serán cedidos en espera de que se quede alguna plaza libre de extracomunitario que ocupan ahora mismo Vinícius, Rodrygo y Militao. Preocupa en el club la situación del primero de ellos tras su sorprendente banquillazo en Mánchester. Mantienen en el club que Zidane tenía que haber gestionado mejor la segunda temporada de Vinícius, al que consideran imprescindible en próximos proyectos. Otro cosa es lo que piense el entrenador, tal y como ha demostrado en diferentes ocasiones.

Hacer caja con Reguilón

Reguilón está en venta -como Mayoral y Vallejo- salvo que Marcelo se incline por una salida, opción que por el Bernabéu no manejan como probable. El lateral del Sevilla es un valioso patrimonio del club blanco y su cotización ha subido como la espuma. Entre 25 y 30 millones es el valor del lateral. Odriozola regresará tras su cesión al Bayern para cuadrar las cuentas en el lateral derecho, una vez que Achraf fue finalmente traspasado al Inter.

El problema llega cuando se habla de las necesarias bajas que habría que dar en la actual plantilla. Sin solución alguna en los casos de James y Bale, a los que por fin esperan poder colocar de alguna manera en las próximas semanas a cambio de una buena cantidad de dinero. Pero el planteamiento con ellos es el mismo que el pasado verano: no los van a regalar. Y menos reforzando a posibles rivales.

Oferta por Jovic

Las dudas aparecen con jugadores que llevan muchos años en la plantilla, como Modric, Lucas Vázquez y algún que otro componente de la famosa ‘vieja guardia’. Casos distintos son los de Brahim y Mariano, con los que Zidane no cuenta. También está el ‘caso Jovic’. Una gran apuesta del pasado verano pero que si llega una oferta importante será estudiada, aunque eso implicaría buscar un sustituto.

Sin galácticos en el punto de mira por la situación actual, las esperanzas están puestas en que Hazard pueda brillar como se esperaba de él y sea la estrella que guíe al Madrid la próxima campaña. Tras una temporada cargada de lesiones, se sigue confiando en el bela, del que no se duda, pero al que se le ha dicho que debe iniciar la temporada de otra manera y más en forma.

bookmark_borderDespejadas todas las dudas, habrá Zinedine Zidane 2020-2021

La decisión ya está tomada. Pese a que al implicado le cuesta reconocerlo en público, habrá Zinedine Zidane 20-21. Presidente y entrenador hablaron al término del campeonato y la continuidad del técnico está asegurada. La conquista de LaLiga número 34 ha despejado cualquier duda que pudiera existir en la mente de unos y otros, por lo que el segundo proyecto del técnico seguirá adelante una temporada más.

«Zidane es una bendición para el Real Madrid», confesó Florentino Pérez una vez que el equipo blanco se proclamó campeón de manera matemática tras derrotar al Villarreal. Lo cierto es que el francés regresó a la entidad madridista y lo hizo para volver a hacer campeón al equipo blanco. Nadie lo puede discutir. Guste más o menos, con Zidane en el banquillo los éxitos y títulos se acumulan.

Zinedine Zidane tiene dos años más de contrato, pero un papel nunca ha sido un obstáculo si el ahora entrenador veía que algo no funcionaba o se le escapaba el control de la situación. No lo fue como jugador, cuando perdonó un año de contrato, no lo fue en 2018 cuando creyó que era el momento de dejar el banquillo del Real Madrid tras una temporada muy complicada en el interior del vestuario blanco.

Crédito recuperado

Ahora se siente con fuerza. Su gran objetivo de la campaña está logrado con la conquista de LaLiga, la segunda en tres temporadas completas como técnico del Madrid. Le dolía aquello del bajo porcentaje de éxito en la última década en el día a día. Quería la número 34 y la ha logrado.

Hasta llegar a la atípica celebración de la semana pasada, Zidane ha tenido que superar momentos muy complicados, los más duros desde que es entrenador. El arranque de Liga, el partido en Mallorca, el de Estambul con todo en juego, incluida su continuidad. Luego el palo de City y el paréntesis abierto por la pandemia. Pero su liderazgo del grupo junto a Ramos durante el confinamiento ha hecho posible que logre volver a poner a todos de acuerdo. Y queda la Champions League.

El técnico ya sabe que la próxima temporada la deberá afrontar con lo que tiene. Lo asume. Es más, se siente feliz, aunque es consciente de que algunos jugadores deberán aparecer menos o en circunstancias más especiales. Ley de vida. De la actual plantilla se sabe que le sobran Bale y James, que duda con Odriozola y que le gustaría seguir teniendo a sus pretorianos a su lado, con

Lucas a la cabeza.

Valora a Brahim, pero cree que debe salir del equipo y jugar. No lo tiene claro con Jovic y a Mariano le ve mejor en otro destino… De los cedidos le gusta Odegaard pero también sabe que tendría complicado jugar con Modric en la plantilla.

Todo se lo ha dicho al presidente, como también lo que le gustaría que tuviera el Real Madrid del futuro, pero tiene claro que este verano no podrá ser. Lo que sí es seguro es que Zidane será el dueño del banquillo blanco la próxima temporada.

bookmark_borderInforme Jovic: su deseo, las ofertas que asoman… y aquella llamada de Zidane

La primera temporada de Luka Jovic en el Real Madrid no está siendo ni de lejos la esperada, ni por el club ni mucho menos por el propio jugador. Solo dos goles, muy poca continuidad y una lesión que sumado a ciertos episodios extradeportivos le han colocado ante una situación de incertidumbre de cara al próximo mercado. Porque su rendimiento ha generado dudas y porque hay equipos interesados en el serbio, tanto en cesión como en compra.

Sin embargo, Jovic lo tiene claro. Su plan es quedarse en el Madrid y dar la vuelta a la tortilla. Con una lesión muy complicada que no le asegura poder volver en condiciones antes de que acabe esta anómala temporada, sabe que debe tener paciencia. A su favor juegan distintos factores. La inversión realizada por el Madrid (60 millones) es un arma de doble filo, porque las expectativas son altísimas, pero también supone un salvoconducto para permitirle una segunda oportunidad. De haber habido menos gasto, hubiera sido más fácil ponerlo a la venta.

Del mismo modo, el mercado pone muy difícil la compra de un ‘9’ este verano, con los planes del club enfocados cada vez más a 2021 con Haaland y Mbappé. Esa a priori dificultad de reforzar el puesto le beneficiaría. Además, lo que convenció al Real para ficharle sigue ahí, su eclosión goleadora de hace apenas un año, cuando llamó la atención de los grandes de Europa, incluido el Barça.

Hay otro elemento nada desdeñable: Zinedine Zidane. El entrenador no sólo dio el O.K. a su incorporación en la primavera del año pasado, sino que además tomó parte al llamar personalmente al jugador para transmitirle todo lo que le esperaba en el Madrid si se decidía a dar el paso. Aquella llamada de Zizou la tiene muy presente Jovic en los momentos más bajos del curso. De hecho, el propio Zidane le quiso quitar presión allá por el mes de enero: «Jovic es el futuro, va a marcar muchos goles». La suerte tampoco ha estado de su parte. Los palos y el VAR le han impedido sumar tres o cuatro goles que seguro le hubieran ayudado a cambiar la dinámica que llevaba hasta el parón, momento en el que Zidane decidió relegarle para dar una oportunidad a Mariano.

Jovic también sabe que los inicios en el Madrid a veces no son fáciles. Y tiene dos ejemplos en el vestuario actual. Uno incluso es cercano al serbio: Luka Modric. El croata, partiendo de la base de que su primer año fue mejor que el de su tocayo de Belgrado, también sufrió durante meses para ir adaptándose al equipo. De hecho le costó ganarse el hueco como titular indiscutible. El otro es Karim Benzema, que llegó muy joven a la Casa Blanca (21 años, igual que Jovic) y que, aunque también tuvo mejor primer año (nueve goles), sufrió algún que otro episodio extradeportivo, ahora ya por completo olvidados.

Pero Luka tiene mercado. El Nápoles lo desea, de mismo modo que hay un equipo de la Bundesliga que ha preguntado por su cesión y otro de la Premier que está dispuesto a presentar una oferta para hacerse con su traspaso. Clubes potentes para tratar de llevarse a un goleador, una especialidad que escasea en el mercado. Sin embargo, Jovic, que firmó seis años con el Madrid, no quiere tirar la toalla por una salida falsa en la exigente carrera que es vestir la camiseta madridista.

bookmark_borderPaliza física de Zidane para acabar la semana del regreso

La plantilla del Real Madrid ha puesto punto y final a su primera semana de entrenamiento tras este parón forzoso por el estallido de la pandemia de la COVID-19. Los blancos que se han venido ejercitando en Valdebebas, han venido trabajado tanto en el aspecto físico como con el balón. La última sesión de la semana fue de intenso trabajo físico: los jugadores llegaron a correr por zonas no habituales para evitar posibles contactos entre ellos. A su vez, también realizaron trabajos con balón. La idea que maneja Grégory Dupont, el preparador físico de los blancos, es la de potenciar el estado físico de sus jugadores, una vez que ha podido entrenar y observar su estado tras varias semanas de ausencia debido al coronavirus. Sabe que es muy complicado que el equipo alcance la velocidad de crucero que obtuvo entre diciembre y febrero, pero va a buscar el punto más alto de su forma. Dani Carvajal, una de las voces más autorizadas del vestuario blanco, explicaba sus sensaciones en esta semana de trabajo: “Me acuerdo del primer día y nos costaba dominar el balón. Al final en casa no puedes entrenar igual que aquí en el campo, pero iremos poco a poco. Hay que seguir el protocolo que dicta LaLiga, ser cuidadosos y respetuosos con las normas e intentar coger ritmo con balón y sin balón”. Para Vinicius ha sido «como volver de una lesión». A su vez, Zinedine Zidane (ha sido llamativo verle dirigir las sesiones de entrenamiento con mascarilla puesta, al igual que a sus ayudantes) ha ido intensificando el nivel de sus sesiones.

La semana ha sido atípica debido al coronavirus. El pasado lunes 11, los jugadores fueron llegando de manera escalonada hasta la Ciudad Deportiva blanca, cerrada desde que se supo que el jugador de la sección de baloncesto Trey Thompkins había dado positivo. Trabajaron en dos grupos: el primero, desde las 09:00 de la mañana lo formaban jugadores como Ramos, Kroos, Lucas Vázquez, Modric, Hazard, Casemiro, Bale, Carvajal, Nacho, Altube… En el segundo, que empezó sobre las 11, aparecían el resto de jugadores: Mariano, Asensio, Rodrygo, Mendy y Valverde, por citar algunos. Se dio la curiosidad de que algunos futbolistas coincidieron en la puerta de acceso. Unos entraban, otros se iban a casa. La plantilla se entrenó de manera individual, sin contacto entre los jugadores, y las sesiones duraron algo más de una hora, eminentemente física. Han venido utilizando tres campos para que exista separación de seguridad entre los jugadores. Y no se han cambiado en el vestuario: cada jugador ha ido a su habitación individual en la Residencia para cambiarse: Allí han encontrado ropa de entrenamiento dentro de bolsas biodegradables para poder cambiarse.

La vuelta empezó con gratas noticias como fueron las reincorporaciones de Marco Asensio y de Eden Hazard. El balear ya está recuperado de la terrible lesión que se produjo el pasado mes de agosto y puede ser una de las piezas clave de este final de campaña. Ya en pretemporada, Zidane le ubicó como falso delantero centro, donde empezaba a asentarse y a mostrar parte de sus cualidades. Hazard, por su parte, avanza en su estado tras ser operado el pasado mes de marzo de una fisura en el peroné de la pierna derecha. Ambos han saltado al terreno de juego de la Ciudad Deportiva y reincorporado a la disciplina del grupo.

Pero también ha habido malas noticias: Luka Jovic regresó lesionado de Belgrado, en donde pasó la cuarentena (una fractura extraarticular en el hueso calcáneo del pie derecho), que le mantendrá apartado de los terrenos de juego entre 7-8 semanas, mientras que Mariano, otro delantero blanco, se ha venido ejercitando en el gimnasio debido a molestias en el pie derecho. Los dos han sido las únicas bajas en este reinicio. El lunes 18 volverán los entrenamientos de la misma manera que hasta ahora.