bookmark_borderLos mejores fichajes de una Liga low cost

LaLiga de los recortes arranca este sábado con pocos fichajes de relumbrón y el menor gasto en muchos años. Sólo 288,4 millones de euros en refuerzos y muchos de estos procedentes de operaciones ya cerradas en el pasado como Álvaro Morata (56 millones al Chelsea) y otras de trueques como el fichaje de Pjanic por el Barça (60 millones en la operación Arthur con la Juventus).

Ocho equipos no se han gastado ni un euro este verano. Empezando por el campeón, el Real Madrid y acabando los recién ascendidos Elche y Huesca. Un síntoma claro de que la crisis del coronavirus ha impactado de lleno en nuestro fútbol. Algo que contrasta con la Premier, donde se ha invertido el triple en fichajes que en España: 825 millones de euros.

El caso más significativo ha sido el Valencia, que ha puesto en marcha un proceso de reducción salarial con salidas de las fichas más altas (Parejo, Rodrigo, Coquelin…) y traspasos por valor de 59,5 millones.

Es curioso que el Cádiz es el séptimo club que más ha invertido en fichajes, ya que tuvo que asumir con el ascenso las opciones de compra de los cedidos Álvaro Giménez, Choco Lozano, Alejo, Pombo y Malbasic. En total, 9,4 millones de euros.

Vuelve a Chamartín la eterna promesa del Real Madrid, ese jugador que el respetable madridista ansía ver desde que fichara en enero de 2015. Todos hemos sido testigos de la evolución del Noruego. Martin se lo a tenido que curtir. Heerenveen, Vitesse y finalmente Real Sociedad… ¡Qué temporadón! 36 partidos, siete goles y nueve asistencias que le han abierto por fin las puertas del Santiago Bernabéu.

Zinedine Zidane ya sabe lo que el medio puede dar. Equilibrio, excelente manejo del balón, gusto por dirigir el juego ofensivo del equipo, verticalidad, visión y buen disparo, lo definen… Espectacular. Es el recambio ideal para un Luka Modric, al que le conviene ya dosificarse.

El Bosnio llega a un FC Barcelona en plena reestructuración. Fue parte del cambio de cromos con la Juventus. Arthur emigró a Turín y Pjanic aterrizó el la Ciudad Condal. Sin duda, será clave para el nuevo sistema de juego que propondrá Ronald Koeman, basado en un doble pivote. Tiene un muy buen trato del balón y juega por delante de la defensa para poder manejar el tempo del encuentro.

Goza de un potentísimo disparo y es todo un experto a balón parado. Rebosa gen Barça por los cuatro costados. La pasada campaña, no fue su mejor temporada, disputó 43 partidos en los que anotó tres goles y repartió ocho asistencias. ¿Le dejará Leo Messi tirar alguna falta?

No ha llegado al FC Barcelona como un proyecto de futuro, sino como una realidad. El club azulgrana pagó 31 ‘kilos’ al Sporting de Braga en enero para hacerse con los servicios de esta joya portuguesa. Es muy similar al primer Cristiano Ronaldo. Extremo, alto (1,85), fino, regateardor, eléctrico y más pasador que goleador.

Puede actuar en todo el frente de ataque, pero está más cómodo en la derecha, para cortar hacia el centro, ya que es zurdo. A Ronald Koeman le gustan los extremos de su estilo, con lo que tiene todo para entrar en los planes del nuevo míster.

Su gran temporada y sus 9 goles en el Leganés, no le sirvieron para evitar el descenso del conjunto pepinero, pero si para llamar la atención del Seleccionador Luis Enrique, que le convocó para los partidos ante Alemania y Ucrania.

El Sevilla ha pagado 13 millones al Real Madrid, que no contaba con él, por un jugador que puede actuar de medio ofensivo o extremo, que atesora una gran habilidad y con visión de juego. Su especialidad, el balón parado. Tal es su eficacia, que el año pasado quedó segundo máximo anotador de libres directos de las cinco grandes ligas, sólo por detrás de un tal Leo Messi, con cuatro goles.

Poca carta de presentación necesita el Croata. Primer sacrificado de Koeman, primer gran éxito de Monchi. 1,5 más 9 en variables… una auténtica ganga. Sevilla es ‘su ciudad’, por lo que a penas necesitará tiempo de adaptación.

La marcha de Banega priva al equipo de Lopetegui de creatividad, pero con la llegada de Rakitic ganan en intensidad y llegada. Dos perfiles diferentes, pero no cabe duda de que el medio dirigirá en centro de operaciones de los de Nervión. Todo un acierto el fichaje de Ivan, que vuelve al un Sevilla campeón, igual que cuando se marchó.

El fichaje del de Coslada por el Villarreal como agente libre es uno de los ‘chollos’ del mercado. Llega a un equipo repleto de jugones, y el será el periscopio del nuevo proyecto de Unai Emery en el submarino amarillo.

Por diversas circunstancias tuvo que abandonar Valencia entre lágrimas, pero no se fue muy lejos, pese a tener otras ofertas. El excapitán Che conoce LaLiga a la perfección, 351 partidos, 62 goles y 58 asistencias lo avalan. Se van a poner las botas Bacca, Gerard Moreno y Paco Alcácer.

Media Liga andaba detrás de la cesión del Japonés. Finalmente, tanto a él, como al Real Madrid les convenció la propuesta del Villarreal. Su llegada a Castellón desató la locura en una afición que está muy ilusionada.

Kubo quiere crecer, y el submarino amarillo es el lugar indicado. Es un habilidoso del balón, ama el regate y la conducción desde banda cortando al interior. Goza también de un gran disparo, aun que no es muy goleador. Cuatro goles y cinco asistencias en su debut en Primera División no evitaron el descenso del Mallorca.

¿Qué decir del mago de Arguineguin?, con permiso de Don Juan Carlos Valerón. Fue el fichaje random de lo que va de verano. Cuando todo hacía indicar que se iba a la Lazio, puso rumbo a San Sebastián. No le sedujo la idea de un último gran contrato tras su desvinculación del Manchester City.

bookmark_borderVender, vender y vender, nada cambia en el Real Madrid tras el adiós en Champions

Dos títulos para cualquier otro equipo dan para mucho. En el Real Madrid no tanto. La vara de medir en los últimos años ha sido la Champions League y la realidad dice que la respuesta en la máxima competición ha dejado bastante que desear. Ni en la ida ni en el silencioso choque del Etihad, el equipo dirigido por Zinedine Zidane tuvo capacidad de respuesta y como consecuencia ha llegado la segunda eliminación consecutiva en octavos de final, algo que duele en un equipo que había pisado las semifinales loa ocho años anteriores.

Con Zidane confirmado en el banquillo, las expectativas de cambio de entrenador se han diluido, tras el lógico enfado de los instantes siguientes a la eliminación. No gustó la gestión hecha del partido en Mánchester, ni tampoco algunas actitudes de los jugadores, pero la conquista del título de Liga pesa más en estos momentos que cualquier otra escena vivida.

El aficionado reclama fichajes, consecuencia directa del adiós europeo y de la necesidad de ver caras nuevas. Pero los dirigentes del Real Madrid lo tienen claro y no creen que sea el momento de hacer movimientos espectaculares. La ausencia de público en los estadios va a obligar a un nuevo ajuste salarial, por lo que la llegada de jugadores no encaja moralmente.

Manda la dura situación

El planteamiento es claro: ¿Pides rebajas salariales para fichar jugadores? Ahora la idea es no hacer desembolso importante alguno, salvo que al final de este extraño mes de agosto la salida de futbolistas del actual plantel supere cualquier expectativa. La idea de obtener 180 millones de euros en traspasos sigue viva. De hecho, ya van ingresados cerca de 60 con las ventas de Achraf, Javi Sánchez, De Frutos y Dani Gómez.

Los informes deportivos que hay en el club hablan de la necesidad de agitar el árbol, de introducir variantes en el equipo, de dar aire a una plantilla que necesita algo más para poder competir en Europa. La Champions ya ha dado dos revolcones a los blancos y un tercero sería demasiado duro de digerir. No puede ser que el once titular de la próxima temporada sea el mismo o sin apenas variantes al de las últimas grandes conquistas europeas. Cuestión de edad.

La vuelta de Odegaard

Pero hay opciones de caras nuevas sin fichar. Muchas de las conversaciones giran alrededor de la figura de Martin Odegaard. Hace falta energía, savia nueva y más recursos. No es cierto que el noruego no quiera venir, lo que busca es un panorama en el que pueda competir por jugar y eso pasa por la salida de Luka Modric, jugador con una temporada más de contrato y al que van a respetar su decisión. Sea cual sea.

Tal y como confirmaron a MARCA fuentes del club blanco, la decisión sobre Odegaard llegaría días después de terminar la Champions y todo apunta a que será esta semanas cuando se sepa qué pasará con el noruego. Su llegada sería un plus de ilusión para un madridismo con ganas de verlo de vuelta y un refuerzo para un centro del campo blanco que va con lo justo.

Decisión sobre Ceballos

Lo mismo pasa con otro centrocampista. Dani Ceballos es otro de los cedidos que podría darle un cambio de cara a la medular. La continuidad de Zidane es un punto de incertidumbre en el regreso del andaluz, salvo que esa conversación que tiene pendiente con el técnico sirva para cambiar posicionamientos de uno y otro. Buen final de temporada en el Arsenal, que quiere seguir contando con el internacional español a la espera de la decisión final.

Kubo y Reinier serán cedidos en espera de que se quede alguna plaza libre de extracomunitario que ocupan ahora mismo Vinícius, Rodrygo y Militao. Preocupa en el club la situación del primero de ellos tras su sorprendente banquillazo en Mánchester. Mantienen en el club que Zidane tenía que haber gestionado mejor la segunda temporada de Vinícius, al que consideran imprescindible en próximos proyectos. Otro cosa es lo que piense el entrenador, tal y como ha demostrado en diferentes ocasiones.

Hacer caja con Reguilón

Reguilón está en venta -como Mayoral y Vallejo- salvo que Marcelo se incline por una salida, opción que por el Bernabéu no manejan como probable. El lateral del Sevilla es un valioso patrimonio del club blanco y su cotización ha subido como la espuma. Entre 25 y 30 millones es el valor del lateral. Odriozola regresará tras su cesión al Bayern para cuadrar las cuentas en el lateral derecho, una vez que Achraf fue finalmente traspasado al Inter.

El problema llega cuando se habla de las necesarias bajas que habría que dar en la actual plantilla. Sin solución alguna en los casos de James y Bale, a los que por fin esperan poder colocar de alguna manera en las próximas semanas a cambio de una buena cantidad de dinero. Pero el planteamiento con ellos es el mismo que el pasado verano: no los van a regalar. Y menos reforzando a posibles rivales.

Oferta por Jovic

Las dudas aparecen con jugadores que llevan muchos años en la plantilla, como Modric, Lucas Vázquez y algún que otro componente de la famosa ‘vieja guardia’. Casos distintos son los de Brahim y Mariano, con los que Zidane no cuenta. También está el ‘caso Jovic’. Una gran apuesta del pasado verano pero que si llega una oferta importante será estudiada, aunque eso implicaría buscar un sustituto.

Sin galácticos en el punto de mira por la situación actual, las esperanzas están puestas en que Hazard pueda brillar como se esperaba de él y sea la estrella que guíe al Madrid la próxima campaña. Tras una temporada cargada de lesiones, se sigue confiando en el bela, del que no se duda, pero al que se le ha dicho que debe iniciar la temporada de otra manera y más en forma.

bookmark_borderDespejadas todas las dudas, habrá Zinedine Zidane 2020-2021

La decisión ya está tomada. Pese a que al implicado le cuesta reconocerlo en público, habrá Zinedine Zidane 20-21. Presidente y entrenador hablaron al término del campeonato y la continuidad del técnico está asegurada. La conquista de LaLiga número 34 ha despejado cualquier duda que pudiera existir en la mente de unos y otros, por lo que el segundo proyecto del técnico seguirá adelante una temporada más.

«Zidane es una bendición para el Real Madrid», confesó Florentino Pérez una vez que el equipo blanco se proclamó campeón de manera matemática tras derrotar al Villarreal. Lo cierto es que el francés regresó a la entidad madridista y lo hizo para volver a hacer campeón al equipo blanco. Nadie lo puede discutir. Guste más o menos, con Zidane en el banquillo los éxitos y títulos se acumulan.

Zinedine Zidane tiene dos años más de contrato, pero un papel nunca ha sido un obstáculo si el ahora entrenador veía que algo no funcionaba o se le escapaba el control de la situación. No lo fue como jugador, cuando perdonó un año de contrato, no lo fue en 2018 cuando creyó que era el momento de dejar el banquillo del Real Madrid tras una temporada muy complicada en el interior del vestuario blanco.

Crédito recuperado

Ahora se siente con fuerza. Su gran objetivo de la campaña está logrado con la conquista de LaLiga, la segunda en tres temporadas completas como técnico del Madrid. Le dolía aquello del bajo porcentaje de éxito en la última década en el día a día. Quería la número 34 y la ha logrado.

Hasta llegar a la atípica celebración de la semana pasada, Zidane ha tenido que superar momentos muy complicados, los más duros desde que es entrenador. El arranque de Liga, el partido en Mallorca, el de Estambul con todo en juego, incluida su continuidad. Luego el palo de City y el paréntesis abierto por la pandemia. Pero su liderazgo del grupo junto a Ramos durante el confinamiento ha hecho posible que logre volver a poner a todos de acuerdo. Y queda la Champions League.

El técnico ya sabe que la próxima temporada la deberá afrontar con lo que tiene. Lo asume. Es más, se siente feliz, aunque es consciente de que algunos jugadores deberán aparecer menos o en circunstancias más especiales. Ley de vida. De la actual plantilla se sabe que le sobran Bale y James, que duda con Odriozola y que le gustaría seguir teniendo a sus pretorianos a su lado, con

Lucas a la cabeza.

Valora a Brahim, pero cree que debe salir del equipo y jugar. No lo tiene claro con Jovic y a Mariano le ve mejor en otro destino… De los cedidos le gusta Odegaard pero también sabe que tendría complicado jugar con Modric en la plantilla.

Todo se lo ha dicho al presidente, como también lo que le gustaría que tuviera el Real Madrid del futuro, pero tiene claro que este verano no podrá ser. Lo que sí es seguro es que Zidane será el dueño del banquillo blanco la próxima temporada.

bookmark_borderEl Real Madrid, pendiente del futuro de Modric… por Odegaard

Mientras aguardan a saber si finalmente podrán jugar lo que queda pendiente de esta temporada, cuándo y de qué forma se hará, dentro del Real Madrid van trabajando poco a poco en la remodelación de la plantilla para el siguiente curso. Una tarea que si en condiciones normales no resulta sencilla, la pandemia del coronavirus y sus efectos sobre la economía mundial en general y la del fútbol en particular en esta ocasión complica especialmente. Esa incógnita económica envuelve todo lo relativo al mercado de fichajes porque el nuevo escenario aún no está definido, aunque directivos, futbolistas y agentes sí tienen claro que se avecina un mercado claramente a la baja, con menos traspasos y de menor cuantía. Que se terminen o no los torneos determinará que circule más o menos dinero.

LAS BAJAS, TAREA PRINCIPAL

Ante esta tesitura, en el club blanco anticipan que, un verano más, el principal escollo será el capítulo de bajas más que el de altas. Si ajustar una plantilla con excedente de jugadores siempre acaba siendo un problema, con la crisis que se le viene encima al fútbol costará todavía más dar salida a futbolistas con los que ya no se cuenta pero que mantienen contrato en vigor. Los casos más notorios son los de Bale, James Rodríguez y Mariano, cuyo bajo rendimiento y elevado salario les coloca en el disparadero desde el verano pasado, cuando no pudieron traspasarlos. Hay otros, pero ya dependen más del criterio del entrenador o de que tengan un recambio claro.

MODRIC, UN CASO ESPECIAL

Sin embargo, un caso es especial, por la entidad del jugador en cuestión, por todo lo que representa pero también por su relevo. Hablamos de Luka Modric. A sus 34 años y después de ocho temporadas en las que ha contribuido de manera decisiva con su exquisito fútbol a todos los éxitos conquistados en esta época dorada blanca, al centrocampista croata le queda una temporada más de contrato. La edad no perdona a nadie y el rendimiento del Balón de oro 2018, que durante muchos años bordeó la excelencia, en la última temporada y media ha sufrido altibajos, por otra parte como todos sus compañeros. La diferencia estriba en que por él sí hay clubes interesados y que, en paralelo, el jugador llamado a tomar su testigo ha explotado futbolísticamente en la Real Sociedad, donde Martin Odegaard juega cedido.