bookmark_borderModric tiene un secreto

Vlatko Vucetic, catedrático de la Facultad de Kinesiología de Zagreb. El secreto de Modric tiene nombre y apellidos. Lleva el centrocampista Balón de Oro cinco años trabajando con esta eminencia de su país, siguiendo un exhaustivo programa de alimentación y preparación física paralelo al que hace en el Real Madrid y que tiene al liviano jugador rindiendo como un futbolista de 25 años. A sus 35, es el tercer jugador de campo con más minutos (1.070) del equipo de Zidane. Sólo le superan Benzema (1.094) y Varane (1.350). Su último mes ha sido para enmarcar: desde el 8 de noviembre titular en seis encuentros seguidos, con 519 minutos de 540 posibles, un 96,11%. Y todavía hay que añadir los 193 de 270 (71,48%) con Croacia en el parón.

Modric comenzó a trabajar con Vucetic para preparar el Mundial de 2018 en el que, a la postre, Croacia fue finalista. En ese momento el madridista se dio cuenta de que, esa preparación que siguió para poder jugar al máximo nivel siete partidos en un mes, funcionó, y siguió con él. Vucetic es una de las mayores eminencias del cuidado físico del deportista de Europa, y además tiene el título de entrenador, su profesión frustrada. Su método se centra el encontrar el punto de equilibrio perfecto para el cuerpo del jugador… Con Modric ha dado en la tecla. El trabajo del croata mezcla los aspectos físicos y mentales.

La actitud de Modric en el Real Madrid está siendo modélica. En su último año de contrato, a partir de enero puede negociar con cualquier club porque los Estatutos de la FIFA se lo permiten. Pero no tiene intención de hacerlo. Quiere firmar otra vez con el Real Madrid y, al contrario de lo que sucede con Ramos, no le importa hacerlo de año en año. Su sueño es retirarse vistiendo el blanco del equipo por el que firmó en 2012, procedente del Tottenham, por 30 millones de euros. Fue una apuesta personal de Mourinho y Mijatovic tuvo mucho que ver (por la amistad que tenía con Franco Baldini, entonces director deportivo de la entidad spur), con su llegada. Pocos futbolistas le han salido tan rentables a la entidad blanca como éste que consiguió romper el duopolio Cristiano-Messi con el Balón de Oro en 2018.

Es extraño que el Real Madrid todavía no haya llamado al croata para sentarse a negociar una renovación para la que Modric no pondrá problema alguno más allá que mantener su sueldo, que tras ganar el Balón de Oro pasó a ser de ocho millones de euros netos al año. Más aún, el centrocampista es, junto con Ramos, el líder absoluto de un vestuario en el que comienza a haber mucha juventud (Rodrygo, Vinicius, Valverde, Asensio….) pero falta de referentes.

En el club la disposición para renovar también es buena, pero aún echan cuentas de cómo quedará la masa salarial para la próxima temporada, en la que habrá que hacer sitio a nombres fuertes como los de Mbappé o Camavinga. O, al menos, esa es la intención.

Modric tiene el aval de Zidane. La química entre ambos es total, y no ha disminuido a pesar de que el francés comenzó a dosificar al medio desde la pasada campaña. “He jugado con magníficos técnicos”, dijo Modric hace poco en una entrevista en FourFourTwo. “Todos me han ayudado a crecer como jugador, pero si me haces elegir a uno, me quedo con Zidane. Mi relación con él es más especial que con cualquier otro. Hemos ganado muchísimos títulos juntos en el Real Madrid y creo que ha sido capaz de sacar mi mejor fútbol”. Sólo falta una llamada del Madrid para que puedan continuar su relación. “Llevo aquí ocho temporadas, ocho magníficas temporadas y he forjado una relación buenísima con todas las personas del club. Pase lo que pase, no habrá ningún problema”, ha llegado a decir el jugador. Desde luego, la afición lo pide a gritos. El 89% cree que debe renovar tras el sondeo realizado en AS.com.

bookmark_borderEl yogur de Luka Modric, sin fecha de caducidad

En el fútbol se ha instalado un topicazo que cada vez me irrita más. Cuando un jugador pasa de la treintena pasa a estar bajo sospecha. El argumento de la edad es tan injusto como poco científico. A esas alturas, si un profesional se cuida y cada año pierde un kilo (de peso), garantiza su continuidad en la elite hasta que “el cuerpo aguante”. Conozco infinidad de juguetes rotos que con 26 o 27 años parecen prejubilados por no haberse cuidado al creer que la edad les permitía ser aprendices de Peter Pan. Por eso, Modric es el ejemplo de la longevidad basada en la sabiduría y el compromiso con su profesión. Luka ama el fútbol casi como a su maravillosa familia. Por eso estuvo a punto de llevar a su pequeño y orgulloso país, Croacia, a la cima del Mundo.

Y por eso aceptó con humildad y naturalidad el Balón de Oro conquistado con toda justicia tras el Mundial de Rusia. Modric cumple hoy 35 años y su yogur no tiene fecha de caducidad. Su brújula en la medular sigue siendo indispensable para el vigente campeón de Liga. Y después de ser clave en la 10ª (¡ese córner a la cabeza de Ramos!), la 11ª, la 12ª y la 13ª, nadie imagina un asalto a la 14ª sin su temple, inteligencia y capacidadde sacrificio en la sala de máquinas. Modric mantiene la ilusión de un juvenil y por eso Zidane, otro sabio de este invento, sigue dándole galones. El pequeño croata es uno de los nuestros. Es el ‘Real Modric’.

bookmark_borderOcho años con Modric, bonita cifra

Qué rápido pasa el tiempo y más cuando éste ha transcurrido de forma tan feliz. Ocho años ya de la presentación de ese genio croata, pequeño de tamaño, grande de corazón y gigante de talento. Todavía recuerdo que inexplicablemente había gente que discutía la idoneidad del fichaje, sin duda influidos por su poca empatía con Mourinho, que fue el que lo recomendó expresamente. El portugués tenía sus cosas, ya lo sé, pero hay que reconocerle el acierto al elegir al centrocampista del Tottenham, cuyo fichaje ha terminado siendo de los más rentables de la última década.

Luka ha sido y es un eje fundamental en la sala de máquinas del Madrid triunfal de los últimos años. En esas cuatro Champions en cinco años nada hubiera sido igual sin la inteligencia táctica, la capacidad de sacrificio y la magnífica lectura de los partidos que ha sabido desplegar siempre el genio de Zadar. Él fue el que empezó a cambiar la historia con el córner de la Décima, que supo cabecear con furia su amigo Sergio Ramos. Él ha sido un inquilino de esa santísima trinidad (Casemiro-Kroos-Modric) que ha sido decisiva en los éxitos del club. A ello ha añadido un comportamiento académico y ejemplar para los jóvenes que han ido llegando al vestuario. Modric merece seguir en el Madrid hasta que él quiera. Hace ocho años ya. Esa cifra me trae grandes recuerdos…

bookmark_borderA Modric lo quiero siempre a mi lado

Están de acuerdo con aquello de que la cara es el espejo del alma? ¿Qué ven en la de Modric? Yo a un tipo íntegro, profesional y entregado, a una buena persona… Alguien a quien quieres tener siempre a tu lado, si hablamos de un equipo de fútbol, porque hace grupo, no da problemas sino que los soluciona, tiene jerarquía y mando y, fundamentalmente, porque es buenísimo. Balón de Oro a pesar de Messi y Cristiano. Eso es lo que piensa Zidane. Ha sido la columna vertebral de su Madrid tricampeón de Europa junto a Keylor, Ramos y Cristiano Ronaldo. Es la fuerza viva de una plantilla que está abocada a una renovación en este tiempo en el que resultará tan difícil por la crisis del coronavirus. Toda ayuda será poca.

En España se mira más el DNI que el rendimiento». Lo dijo Figo hace sólo unas fechas en este periódico. Y qué razón tenía. Sólo hay un campeonato en el que se respeta el saber que te da la veteranía. Es el CalcioPirlo, Totti, Paolo Maldini, Buffon… Nadie les cuestionó ni les puso en duda. Simplemente, los exprimieron hasta el final, hasta que dieron la última gota de la esencia que llevaban dentro. ¿Qué más da que Modric tenga 34 años? No hay nadie en esta plantilla que sea mejor que él en el centro del campo. Si hay que dosificarlo, hagámoslo. Si hay que renovarle otro año, sería lo más justo. Yo lo quiero siempre a mi lado. Y creo que Zidane también.

bookmark_border6 años de la Décima: «El ADN del Madrid es luchar hasta el final»

El capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, ha recordado la «histórica y mágica» consecución de la décima Liga de Campeones del club blanco en la final de Lisboa frente al Atlético de Madrid, «después de tantísimos años luchando», mientras que Luka Modric, el hombre que asistió al camero aquel día en el minuto 93, ha reconocido que estaba «tranquilo» y con la «convicción» de que iban a marcar.

«Con una sola palabra, yo diría que fue histórica. Histórica y mágica, porque el Madrid es un mundo mágico y somos muy afortunados de pertenecer a ello», señaló en una entrevista a los medios oficiales del club con motivo del sexto aniversario de aquella gesta.

«Lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en Lisboa es el trofeo, la Champions, después de tantísimos años luchando para poder disfrutar primero de esa final y después de poder ganarla. Te acuerdas de toda tu familia y del sacrificio y esfuerzo que te ha costado durante muchos años. Es lo bonito del fútbol, la recompensa de poder levantar una Champions y añadirla a tu currículum», añadió.

Además, el central andaluz explicó que aquello fue la muestra del «ADN del Real Madrid, la lucha hasta el final». «Mientras exista una posibilidad, haya un minuto o un segundo, siempre he sido consciente de que se podía», indicó.

El de Camas analizó también la jugada que en el minuto 93 le permitió marcar el tanto del empate y forzar la prórroga. «Es cierto que al final es un grandísimo remate, sobre todo por la ejecución, el salto, la distancia, el portero Thibaut, que abarca mucha portería. Yo creo que solo existía ese rincón por donde podía entrar el balón. Fue un buen centro de Modric, me meto en el segundo palo porque es donde hay más jugadores y puedo bloquearme con algún movimiento», señaló.

«Tengo la marca de Godín, estaban Bale, Cristiano… Hago un amago hacia el segundo palo y me meto por dentro. En esas décimas de segundo, con tanto jugador y tanto revuelo, a Godín no le da tiempo a llegar porque le gano la posición. Ese metro me permite avanzar solo bordeando el punto de penalti y cabecear prácticamente solo con una ejecución perfecta en el minuto 93 que nos daba el empate para ir a la prórroga», relató.

Modric: «Tenía la convicción de que íbamos a marcar»

Por su parte, el centrocampista Luka Modric reconoció que nunca dudó que iban a lograr empatar y forzar la prórroga. «Yo iba muy tranquilo, con la convicción de que íbamos a marcar un gol. Sergio estaba en un buen sitio, se colocó muy bien y, luego, cómo lo metió es historia. Fue increíble», manifestó.

En este sentido, reconoció que durante toda la temporada habían «practicado bastante este córner». «Lo metimos también en partidos previos como en Champions ante el Bayern y algunos encuentros de Liga. Era importante poner un buen balón en el sitio en el que lo puse, pero luego Sergio hizo un buen movimiento y el remate fue perfecto», concluyó.